Por Antonio Mateos en Productos y servicios
10 de marzo de 2014
Cuando hablamos de un servidor VPS, hablamos de un entorno completamente aislado para usted. Esto significa que dispone de su propio sistema operativo, panel de control y aplicaciones instaladas. Independientemente de lo que hagan sus vecinos de nodo, usted no experimentará caídas o deterioro en el rendimiento del software instalado.
Esto se consigue mediante capas de virtualización y asignación de recursos dedicados de forma responsable. Sin sobreventa y con una monitorización proactiva de estos recursos y componentes.
Respecto al rendimiento, su servidor cuenta con su propia memoria RAM y núcleos vCPU asignados, de forma que los procesos y peticiones realizados por otros sitios web no afectarán al rendimiento del suyo. De igual forma, dispone de su espacio en disco y tráfico mensual, pudiendo repartirlo de forma individual entre sus dominios. Aislándoles ante cualquier problema de seguridad en su código.
Su espacio en disco es SSD, por lo que las operaciones de lectura y escritura son hasta 100 veces más rápidas que en un disco SATA habitual. Gracias a la utilización de discos gama Datacenter y configuraciones RAID 10.
Otra ventaja es que cada servidor VPS dispone de una IP dedicada para el servicio web y de correo de sus dominios, por lo que será mucho más difícil que su IP sea listada en una blacklist si el problema no viene directamente de uno de sus dominios.
Además, nuestros servidores VPS administrados son completamente gestionados por nuestro equipo, y monitorizados las 24 horas. Si hay algún pico de carga, falta de memoria o problema de rendimiento en su servidor, nuestro equipo recibirá una alerta y revisará el problema de forma proactiva en su servidor. Sin necesidad de aviso por su parte.